Repercusión en el mercado petrolero

Repercusión en el mercado petrolero

La noticia de la desaparición del periodista del Washington Post, Jamal Khashoggi en la embajada de Arabia Saudita en Turquía, ha puesto nuevas tenciones en el tablero geopolítico así como en el financiero. De ahí que los inversores estén prestando particular atención el desarrollo del diálogo que han empezado a entablar los gobiernos estadounidenses y saudí. Pero a pesar de ello, hasta el momento no se ha comenzado a gestar un sentimiento especulativo a favor de un aumento en los precios actuales del petróleo. Luego de la primera ronda de diálogos llevada a cabo entre Arabia Saudita y los Estado Unidos ha terminado con un boletín neutral, en el cual el Reino Saudí promete su participación en lo que será el proceso de investigación pero además continúa negando su participación en la desaparición del periodista del Washington Post al interior de su embajada en Turquía.

Es verdad que los precios del petróleo han caído por debajo de los 80 dólares y esto se debe en parte, por la presión que han ejercido tanto del crecimiento de las reservas de crudo de los Estados Unidos, así como de los factores fundamentales del mercado. Pero también este escenario ha sido favorecido por la fuerte oposición de los norteamericanos a exagerar la situación de los precios en el mercado de los combustibles, justamente ahora que se acerca el periodo electoral y es que hay que recordar que ahora el partido del presidente Trump tiene bajo control ambas cámaras, sin embargo esto podría cambiar si el electorado decide manifestarse en las urnas.

¿Puede la producción petrolera estadounidense por sí misma, frenar el aumento de los costos de los combustibles al interior?

Por ahora no existe una respuesta concisa hacia tal cuestionamiento y es que en las condiciones actuales en las que se encuentra el mercado. Sin embargo hay que reconocer que los Estados Unidos poseen al menos un par de herramientas a gran escala con las cuales pueden mantener los precios: primero, la venta continua de reservas estratégicas de petróleo crudo, que actualmente asciende a 660 millones de barriles en el mes de julio y segundo, la normalización del “cuello de botella” sobre el aumento sustancialmente de petróleo que se ha venido extrayendo en la cuenca del Pérmico.

Puesto que los planes de los estadounidenses para alcanzar su independencia energética esta combinada con la salida del país a los niveles de líderes mundiales tanto en producción como en exportación de petróleo, segundo, el aumento de la situación del mercado petrolero a largo plazo se convierte en un incentivo poderoso para el crecimiento de la economía estadounidense. Existe la probabilidad de que se dé un aumento realmente significativo en la producción para el próximo año, las perspectivas de crecimiento en los precios del petróleo hasta los 100 dólares son realmente atractivas para los actores norteamericanos en la industria petrolera. Por lo tanto este factor, podría llegar a determinar la probabilidad de una escalada del conflicto entre Arabia Saudita y los Estados Unidos. Por otro lado, también está abierta la posibilidad de medidas de presión que pudieran aplicar desde Washington a un exportador de Medio Oriente.

En caso de llegar a escalar este conflicto, se ve como una posibilidad una debilitación gradual de la posición de los saudíes en la región, hasta el punto de intensificar los conflictos militares en el triángulo Irán-Israel-Arabia Saudita con una nueva fuerza. Lo que podría llevar al petróleo a alcanzar los niveles de 150 dólares por barril.