Donald Trump y los autos europeos

Donald Trump y los autos europeos

En una nueva maniobra política-comercial, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ahora se propone tener ”Conversaciones” con los Gerentes de los fabricantes de automóviles de las marcas alemanas, Volkswagen, BMW y Daimler. Así, durante los próximos días, en la Casa Blanca, estaría llevándose a cabo un encuentro importante entre los representantes de la administración que encabeza Trump con los mayores fabricantes de automóviles alemanes, el motivo de este acercamiento es que Washington está buscando la forma de acelerar las negociaciones con la Unión Europea, para poder realizar la firma de un nuevo acuerdo comercial.

Del lado estadounidense, los representantes elegidos por el presidente para participar son: el Ministro de Comercio Exterior, Wilbur Ross, uno de los Representantes Comerciales de los Estados Unidos, Robert Lightheiser y el Asesor Económico Principal del Presidente norteamericano, Lawrence Cadlow y existe la posibilidad de que este encuentro se lleve a cabo en una audiencia con el propio presidente Donald Trump, sin embargo la participación del mandatario aún se encuentra en proceso de ser acordada.

El enfoque en el que la administración de Washington busca centrarse durante esta reunión, es que se pretende tener en cuenta una mayor localización de la producción de las principales productoras alemanas en el territorio de los Estados Unidos. El objetivo que busca el equipo estadounidense, es un aumento de la producción de productos terminados de los fabricantes de automóviles en suelo estadounidense pero no solo eso, sino que también busca el traslado de la producción de piezas de repuesto a los Estados Unidos, esto último es una clara búsqueda para reducir la dependencia del gigante económico a las piezas de repuesto importadas.

Si bien, los planes de Washington van en un claro camino hacia depender en menor medida de las importaciones en el sector automotriz, para los fabricantes de automóviles alemanes la idea simplemente no cuenta con su apoyo y es que ellos, se refieren al hecho de que, a partir del año 2009, ellos se encargaron de aumentar cuatro veces más la producción en los Estados Unidos, para así alcanzar el nivel de 804,2 mil autos al año. De acuerdo a este volumen, nos encontramos ante aproximadamente el 7.4% de la producción de todos los automóviles de pasajeros producidos en territorio estadounidense.

Pero Trump, no sólo busca reducir las importaciones de automóviles y partes de automóviles, sino lo que en realidad pretende es presionar al liderazgo de los fabricantes de automóviles y de esta formar plantear nuevamente la cuestión del aumento de los aranceles a los automóviles importados. Por lo tanto, desde la Casa Blanca se pretende obligar a los fabricantes de automóviles a convencer a Berlín de influir en Bruselas y así acelerar las negociaciones sobre un acuerdo comercial con Washington. No es que Trump, busque aumentar los aranceles, sin embargo al no ver ninguna acción de parte de Bruselas, podría verse en la necesidad de recurrir a este paso.

No se puede pasar por alto, que en el mes de junio de este año, el Departamento del Comercio y de la Producción de los Estados Unidos, bajo la dirección de Donald Trump pusieron en marcha una investigación sobre la posible amenaza de las importaciones de automóviles y de autopartes para la seguridad nacional y ahora mismo, la casa blanca se plantea la posibilidad de imponer aranceles del 25% a los autos europeos que se importen a Estados Unidos.